Introducción
Dentro de la Heráldica civil, la más variada es, sin duda, la Heráldica municipal. Ésta, como la heráldica gentilicia -de personas o linajes-, hace también su aparición en la edad media, aunque su origen y finalidad son lógicamente diferentes.
En España, conforme avanza la Reconquista, los reyes leoneses, castellanos o aragoneses conceden diversos privilegios (fueros) a los habitantes de las poblaciones reconquistadas o fundadas en los territorios arrebatados a los musulmanes, como forma de premiar los servicios prestados y para asegurar su asentamiento estable. Entre los privilegios que conceden los reyes, aparece con cierta frecuencia uno que, a primera vista, podría pensarse que carece de importancia: el de usar sello -o sigillum-; pero que posee un enorme significado, puesto que constituirá el símbolo de la autonomía del municipio.
Se puede hacer cualquier composicion con la localidad y la provincia. 50 €